<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<!DOCTYPE article
  PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.1 20151215//EN" "https://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article article-type="book-review" dtd-version="1.1" specific-use="sps-1.9" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">
	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">letras</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>Letras (Lima)</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Letras</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="ppub">0378-4878</issn>
			<issn pub-type="epub">2071-5072</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Facultad de Letras y Ciencias Humanas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="doi">10.30920/letras.93.137.16</article-id>
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Reseñas</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			<title-group>
				<article-title>De Vivanco, L. (2021). <italic>DISPARES: Violencia y memoria en la narrativa peruana (1980-2020)</italic>. Pontificia Universidad Católica del Perú, Fondo Editorial</article-title>
			</title-group>
			<contrib-group>
				<contrib contrib-type="author">
					<contrib-id contrib-id-type="orcid">0000-0003-3488-2032</contrib-id>
					<name>
						<surname>Johansson</surname>
						<given-names>María Teresa</given-names>
					</name>
					<xref ref-type="aff" rid="aff1"><sup>1</sup></xref>
				</contrib>
				<aff id="aff1">
					<label>1</label>
					<institution content-type="original"> Universidad Alberto Hurtado, Santiago, Chile. mtjohans@uahurtado.cl</institution>
					<institution content-type="normalized">Universidad Alberto Hurtado</institution>
					<institution content-type="orgname">Universidad Alberto Hurtado</institution>
					<addr-line>
						<city>Santiago</city>
					</addr-line>
					<country country="CL">Chile</country>
					<email>mtjohans@uahurtado.cl</email>
				</aff>
			</contrib-group>			
			<pub-date date-type="pub" publication-format="electronic">
				<day>30</day>
				<month>06</month>
				<year>2022</year>
			</pub-date>
			<pub-date date-type="collection" publication-format="electronic">
				<season>Jan-Jun</season>
				<year>2022</year>
			</pub-date>
			<volume>93</volume>
			<issue>137</issue>
			<fpage>210</fpage>
			<lpage>211</lpage>
			<permissions>
				<license license-type="open-access" xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/" xml:lang="es">
					<license-p>Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons</license-p>
				</license>
			</permissions>
			<counts>
				<fig-count count="0"/>
				<table-count count="0"/>
				<equation-count count="0"/>
				<ref-count count="0"/>
				<page-count count="2"/>
			</counts>
		</article-meta>
	</front>
	<body>
		<p>Los estudios de memoria en América Latina han otorgado tempranamente un lugar central a la literatura. Desde hace varias décadas, hemos participado de la publicación de importantes investigaciones que interpretan y compilan un extenso corpus de obras literarias en un esfuerzo por sistematizar la relación entre la memoria de la violencia política, principalmente enfocadas en las dictaduras del Cono Sur, y las literaturas nacionales. En ese esfuerzo se encuentran, entre muchos otros, el libro del crítico argentino Fernando Reati <italic>Nombrar lo innombrable</italic>, o el más reciente de Grínor Rojo <italic>Las novelas de la dictadura y la postdictadura en Chile</italic> que recorre un arco temporal de medio siglo, también el lato estudio de Jaume Peris Blanes o el de Nora Strejilevic sobre el género del testimonio, por nombrar solo algunos trabajos señeros. Junto a estas obras de largo aliento investigativo, que reúnen y delimitan un corpus narrativo de varias décadas, el campo de la memoria latinoamericana ha visto emerger investigaciones que desarrollan un planteamiento teórico en torno a los conceptos del genocidio, el trauma, la memoria, la figura del testigo, las problemáticas del lenguaje y la representación. En este lugar destacan contribuciones desde las ciencias sociales y los estudios culturales de variados autores, tales como Elizabeth Jelin, Steve Stern, Jaime Pino, Daniel Feierstein, Nelly Richard, Beatriz Sarlo, Mabel Moraña, etc. En este concierto de estudios académicos, se sitúa el libro <italic>DISPARES: Violencia y memoria en la narrativa peruana (1980-2020)</italic> de Lucero de Vivanco, el que tiene un lugar de importancia en el anaquel de la crítica latinoamericana por la contribución a los estudios peruanistas.</p>
		<p>DISPARES: Violencia y memoria en la narrativa peruana (1980-2020) propone una mirada global y compleja sobre el conflicto armado entre Sendero Luminoso y el Estado peruano, y sostiene que la literatura peruana de las últimas décadas ha elaborado los acontecimientos de violencia padecidos a partir de 1980 para construir las memorias del horror y de las violaciones de los derechos humanos. El libro se organiza en dos partes, en función de dos temporalidades asociadas al conflicto armado interno. La primera parte está dedicada a las narrativas aparecidas en el período simultáneo a la ocurrencia del conflicto armado, especialmente tras la publicación del Informe de Uchuraccay. La segunda parte del texto aborda narrativas publicadas en un período posterior al término del conflicto armado, tras la formación de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y de la publicación de su Informe final (2003). De esta manera, DISPARES: Violencia y memoria en la narrativa peruana (1980-2020) ofrece una cronología que manifiesta una vocación de amplitud y de sistematización de la literatura nacional peruana a lo largo de cuatro décadas; por tanto, posee el atributo de configurar un importante corpus de obras sobre el conflicto armado y, a la vez, de realizar una contribución teórica que rebasa las categorías transitadas por los estudios de memoria en América Latina.</p>
		<p>Las orientaciones del libro son diversas. En este se selecciona y analiza un corpus narrativo <italic>en tanto literatura</italic>; es decir, se atiende a los aspectos retóricos, poéticos, intertextuales y genéricos. De manera erudita, la autora propone ensambles entre la novelística peruana y las fuentes grecolatinas, las escrituras bíblicas, los discursos mesiánicos y apocalípticos, las mitologías andinas, al tiempo que establece vínculos con géneros literarios masivos como el <italic>thriller</italic> y el melodrama. Estas significativas interpretaciones narratológicas -si bien se bastan a sí mismas en tanto análisis textuales- no quedan cercadas al interior del campo literario; por el contrario, se exponen abiertas e integradas a los contextos de producción de las obras en su condición de contextos sociopolíticos conflictivos.</p>
		<p>La trayectoria de lectura que propone De Vivanco dialoga en profundidad con el <italic>Informe final</italic> de la CVR y problematiza la historia reciente del Perú, concibiéndola como un campo de disputa por la memoria y la justicia en el que tienen lugar distintas posiciones éticas. En este escenario, la literatura <italic>comparece</italic> tensionada por las posibilidades y los límites ficcionales e ideológicos de los discursos para representar la catástrofe. La autora ausculta la literatura en este lugar de tensión y ejerce una crítica valiente, atrevida en su valoración y explícita en el juicio sobre las opciones escriturales tomadas por los escritores ante el problema que les presenta la representación de la violencia política y la figura de las víctimas. Esto lleva a Lucero de Vivanco a realizar un ejercicio denunciante, como el que sostiene sobre el <italic>Informe de Uchuraccay</italic> e <italic>Historia de Mayta</italic> de Mario Vargas Llosa, en una lectura siempre atenta a los momentos en que la literatura tributa a las esferas de hegemonía y se aleja del territorio de las víctimas. Asimismo, De Vivanco realiza un ejercicio de crítica sagaz ante la emergencia de una novelística masiva y posmoderna que aloja la repetición de estereotipos provenientes de ideologías dominantes. Finalmente, devela también los riesgos de las formas narrativas que igualan las posiciones de victimarios con víctimas o directamente victimizan al victimario, lo que destaca en su análisis de <italic>La pasajera</italic> de Alonso Cueto. De la misma manera, reivindica y valora los ejercicios que amparan éticamente la representación de la alteridad y el sufrimiento, comprendidos bajo la amplia problemática de la violencia estructural en la sierra, así lo demuestra tempranamente <italic>Mañana las ratas</italic> de José Adolph. Finalmente, también expone la conciencia problemática del límite de la escritura ante la devastación y la masacre como se demuestra en el eximio análisis de <italic>Un lugar llamado Oreja de perro</italic> de Iván Thays.</p>
		<p>Además de realizar este ejercicio de crítica literaria, la autora formula otra operación de carácter conceptual, pues en cada capítulo propone entradas que aportan nuevas figuras para pensar la experiencia límite de la violencia en el Perú. Entre estas figuras están: el mito de Inkarri, el cuerpo desmembrado, que tiene una presencia temprana en la novela <italic>Adiós, Ayacucho</italic> de Julio Ortega y luego en <italic>Abril Rojo</italic> de Santiago Roncagliolo, o bien los imaginarios de la devastación apocalíptica de larga tradición en la literatura peruana que se entrelazan con las ficcionalizaciones mesiánicas de Sendero Luminoso. A ello se agrega el tratamiento ejemplar del problema de la víctima étnica quechuahablante asociada a la cuestión de la heterogeneidad cultural que culmina en la idea de posindigenismo, planteada por la autora en su lectura de las <italic>Memorias de un soldado desconocido</italic> de Lurgio Gavilán. Finalmente, destaca la problematización de los umbrales de la noción de persona a partir de la obra de José Carlos Agüero. A lo anterior se suma el aporte que realiza el libro para pensar una tipología de la memoria basada en el vínculo entre los imaginarios ficcionales y los difíciles y esquivos procesos de justicia estatal. En esta tipología destaca la noción de memorias <italic>sucedáneas</italic>, la que aúna novelas que intentan resolver el legado del conflicto en términos privados y utópicos y también la de memorias <italic>restaurativas,</italic> que buscan una reparación simbólica y afectiva como un acto de justicia. Estas dimensiones analíticas y teóricas exponen los dilemas éticos y estéticos que las obras afrontan -o confrontan- mostrando distintas formas de <italic>hacer visible</italic> la experiencia de una catástrofe.</p>
		<p>El libro propone un desplazamiento desde una visión de externalidad hacia una interioridad del conflicto armado y sus consecuencias. La periodización propuesta por Lucero de Vivanco expone que en los primeros años la representación de la violencia aparecía lejana, ajena, enjuiciada y expresada en figuraciones míticas o inverosímiles; progresivamente esta representación se encarna en una historia social e ideológica, asediada por la revolución y la militancia, hasta llegar a expresarse en el habla de una primera persona, modulada por un sujeto que provoca reconocimiento. Probablemente el tránsito de las escrituras literarias que este libro nos revela sea también un ejercicio real de justicia transicional.</p>
		<p>Con las virtudes de brevedad y concisión, <italic>DISPARES: Violencia y memoria en la narrativa peruana (1980-2020)</italic> aquilata una investigación de largo aliento y comparte ideas que han decantado con el peso de los años. Mediante un estilo elogiable, el libro se despoja de la dureza de la escritura académica para abrazar la tradición abierta, amable y comunicativa del ensayismo latinoamericano que busca conquistar lectores más allá de la especialización. Así, Lucero de Vivanco transmite ideas de gran complejidad sin retorcer ni recargar el lenguaje, sino mostrando una condición de apertura, basada en una praxis de la crítica literaria que está en el encuentro, en los diálogos, en las redes, en una academia que probablemente está modificando las formas de su quehacer y provocando una mayor interlocución social. Finalmente, es importante destacar el cuidado de la edición de este libro. El Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú da muestra de un trabajo profesional de excelencia en el diseño, en la calidad de papel, en la edición textual, que enaltece el objeto libro.</p>
		<p>DISPARES: Violencia y memoria en la narrativa peruana (1980-2020) termina con una inscripción que rompe el código del género literario del ensayo y entrega un salto de programa. En su epílogo, la autora se posiciona al interior de una crónica autobiográfica que recorre los lugares de la memoria en Ayacucho y solo encuentra precariedad. Así, el libro culmina con un llamado al despertar de la conciencia de la catástrofe. Sin duda, nuevas generaciones de jóvenes reclaman un saber integrado que les permita conocer las disputas de la memoria para intervenir en el presente. A estos procesos contribuye generosamente este libro, a crear lectores de literatura peruana y nuevos especialistas en memoria cultural que tienen el desafío de actualizarla.</p>
	</body>
</article>