Publicado: 2021-12-29

Estudio acústico de las consonantes de la lengua yagua

Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú

Resumen

Esta investigación presenta una descripción acústica de los sonidos consonánticos del yagua, una lengua aislada perteneciente a la familia peba-yagua y que se habla en la región nororiental del Perú. El número de personas que componen la sociedad yagua actual asciende a aproximadamente 5679. La población se distribuye principalmente en las provincias de Mariscal Ramón Castilla, Putumayo y Maynas, en el departamento de Loreto, principalmente en las zonas fronterizas con Colombia y Brasil. El objetivo de este estudio es establecer el número de consonantes de la lengua yagua y detallar sus propiedades acústicas. Sobre la base de la fonética acústica y tras un acuerdo con los colaboradores yagua a fin de realizarles entrevistas para obtener estos datos necesarios para la investigación, se elicitó un conjunto de 200 palabras a 9 colaboradores de las comunidades del río Amazonas. Posteriormente, se realizó el procesamiento de las grabaciones a través del programa informático Praat, que permitió reconocer las características acústicas de los sonidos de esta lengua. Entre los resultados más resaltantes, se ha podido determinar la existencia de 20 sonidos consonánticos en yagua: [p], [pw], [t], [k], [m], [mw], [mb], [n], [ɲ], [nd], [t͡ʃ], [s], [ʃ], [r], [ɾ], [ɽ], [w], [β], [j] y [h].

1. Introducción

El pueblo yagua se halla disperso por diversos puntos geográficos dentro de las provincias de Mariscal Ramón Castilla, Maynas y Putumayo, todas en el departamento de Loreto. Su espacio territorial actual es producto de una serie de traslados generados por agentes externos que fragmentaron su territorio tradicional a lo largo de la historia poscolonial del Perú (Chaumeil, 1994). En la Figura 1 se muestran las áreas en las que habita el pueblo yagua en la actualidad.

Figura 1 Provincias de Ramón Castilla, Maynas y Putumayo, así como la zona de dispersión en la que se encuentra el pueblo yagua. Fuente: Chaumeil, 1994, p. 154.

La lengua yagua pertenece a la familia lingüística peba-yagua, que comprende las lenguas peba, yagua y yameo (Ministerio de Educación, 2013). En la actualidad, el yagua es la única que subsiste de estas tres y es considerada una lengua aislada (Peña, 2009; Chaumeil, 1987). En cuanto a la población yagua, según indica el Documento Nacional de Lenguas Originarias del Perú (Ministerio de Educación, 2013, p. 63), existe un total de 5679 pobladores. No obstante, no está comprobado que todos ellos sean hablantes de la lengua ni que existan hablantes monolingües. Sobre los estudios lingüísticos del yagua, se destacan, principalmente, investigaciones sobre sintaxis, como las de Doris Payne (1985). No obstante, en cuanto a fonética y fonología, aunque la referida autora explica determinados aspectos de algunos fenómenos y reglas fonológicas, se limita a describir un inventario propuesto por ella misma. Sobre el inventario consonántico del yagua, Payne (1985, p. 30) indica que existe un total de 20 sonidos consonánticos en esta lengua, los cuales se manifiestan a partir de 11 fonemas. En tal sentido, la citada autora presenta una tabla (Cuadro 1) de dichos sonidos y su distribución alofónica1.

Cuadro 1 Fonemas y alófonos de las consonantes del yagua según Payne (1985) Fuente: adaptado de Payne, 1985, p. 29.

Sobre la base de esta información, se pudo establecer ejemplos de pares mínimos entre los 11 fonemas consonánticos. Al respecto, obsérvese las entradas propuestas en el Cuadro 2.

Cuadro 2 Ejemplos de oposición fonémica por pares mínimos en yagua

Cabe indicar que, a pesar de la importancia que suponen los alcances de Payne para la comprensión del yagua, la descripción fonético-fonológica que presenta no es exhaustiva, pues, en cuanto al aspecto fonológico, la autora no realiza una descripción de la prosodia de la lengua. Sin embargo, Paul Powlison (1962) señala que esta lengua presenta un acento tonal, aunque no realiza una explicación sobre tal fenómeno ni lo describe como tal. En cuanto a lo fonético, es necesario mencionar que las investigaciones de ambos autores carecen de evidencia acústica que confirme o determine los sonidos consonánticos de esta lengua. Por ello, bajo la problemática presentada sobre la no exhaustividad en el estudio de las consonantes en yagua, surge la pregunta: ¿cuál es el inventario de los sonidos consonánticos en la lengua yagua? En tal sentido, el objetivo de esta investigación fue determinar el inventario de sonidos consonánticos de la lengua yagua mediante una descripción acústica de sus principales propiedades fonéticas.

2. Marco teórico metodológico

2.1. Antecedentes

Payne (1985) expone un inventario de 11 fonemas y 19 fonos consonánticos. Por su parte, Powlison (2008) presenta algunos de los sonidos consonánticos en términos grafémicos y realizando comparaciones con el castellano. Así, no muestra un inventario fonológico de la lengua, sino más bien un alfabeto, con el cual presupone la intuición fonológica propia del lector al que se dirige. Por otro lado, Peña (2009), sobre la base de otros investigadores (Payne, Powlison, Gordon, etc.) ofrece un resumen fonológico de la lengua yagua. En cuanto a las consonantes, señala que existen once fonemas: /p/, /t/, /k/, /m/, /n/, /s/, /t͡ʃ/, /ɽ/, /w/, /j/ y /h/.

2.2. Bases teóricas

La fonética acústica admite describir las características de los sonidos del habla en términos numéricos. Esta cuantificación permite medir los valores de los sonidos para poder describirlos en términos acústicos por medio de un espectrograma que, en la presente investigación, se ha obtenido a través del programa informático llamado Praat. Su representación es tridimensional: señala los valores de frecuencia, amplitud y tiempo. Tal como indica Peter Ladefoged, “la imagen [...] es denominada espectrograma. [...]. En los espectrogramas el tiempo corre de izquierda a derecha, la frecuencia de los componentes se muestra en escala vertical y la intensidad de cada uno se muestra en el grado de oscuridad” (Ladefoged y Johnson, 2010, p. 194). Cabe señalar que los parámetros generales para distinguir todas las consonantes que se aplican en esta investigación son la duración del segmento y la barra de sonoridad. El primer indicador nos permitirá comparar los valores temporales de cada una de las clases de consonantes y establecer un posible contraste fonológico dual, es decir, entre consonantes cortas o largas (Ashby, 2011, p. 141). Por su parte, la barra de sonoridad da la posibilidad de distinguir consonantes sordas de las sonoras, pues se manifiesta como una notable concentración de energía en las frecuencias bajas en el caso de las consonantes sonoras (Johnson, 2003, p. 140).

2.3. Metodología

Se trata de una investigación descriptiva que enumera y detalla los sonidos consonánticos de la lengua yagua. La técnica de recolección de datos que se empleó fue la elicitación a través de un protocolo de investigación que contiene el listado de 200 palabras de Morris Swadesh (véase el Anexo I), el cual está constituido por un vocabulario que se considera esencial a cualquier lengua y que difícilmente podría originarse en préstamos de otra lengua (Aguilar-Porras, 2013, pp. 125-129). Para tal fin, se utilizó una lista de 200 palabras en español, las cuales el colaborador debía traducir al yagua, por indicación oral del entrevistador, una por una en el mismo momento y enunciarlas tres veces. La palabra que se utilizaría como muestra para el análisis acústico sería siempre la producida en el medio de esas tres. A continuación, en el Cuadro 3, se presenta el listado completo de las palabras que se elicitaron en las entrevistas, junto con la palabra equivalente propuesta por Powlison (2008) que se tuvo como referencia solo para conocimiento del investigador.

Cuadro 3 Listado de palabras empleadas en la elicitación 1 animal javada 2 perro nibi 3 pájaro viche 4 culebra codiy 5 pez, pescado quiva 6 piojo runi 7 lombriz (no gusano) jntyoda 8 pasto pastu 9 árbol ninu 10 nombre jitya 11 padre jay 12 madre junoda 13 esposo vanu 14 esposa rimityoda 15 hombre vanu 16 mujer vatura 17 niño dera 18 persona nijyami 19 cabeza juno 20 oreja tuvay 21 ojo nisiy 22 nariz nuru 23 boca juto 24 lengua dachiy 25 diente janu 26 cuello tunuvu 27 barriga pude 28 espalda runu 29 rabo, cola musiy 30 pierna duse 31 pie numutu 32 ala nipya 33 mano jomutu 34 corazón jachiy 35 tripas, intestinos siquidi 36 hígado juvatu 37 hueso du 38 carne saviy 39 grasa nidi 40 piel jay 41 cabello (o pelo) nojasiy 42 pluma mu 43 sangre ndaja 44 raíz jntiy 45 corteza jay 46 hoja navi 47 flor ninubi 48 fruta dabi 49 semilla jatadi 50 palo jipu 51 ceniza pupujuru 52 montaña musiy 53 bosque curuju 54 río mu 55 lago jmityo 56 mar nava 57 agua ja 58 hielo sudochiy 59 fuego jiday 60 humo navachiy 61 tierra mucadi 62 polvo jiru 63 arena ticha 64 piedra avichu 65 carretera (camino, trocha) un 66 huevo vada 67 lluvia rumura 68 nieve jarcha 69 neblina ajeravurya 70 cielo jarichu 71 nube nuvachiy 72 viento richo 73 sol jñi 74 estrella napay 75 día narya 76 noche nupora 77 año nijya 78 cuerda judiju 79 sal tivyiy 80 yo ray 81 tú, usted ji 82 él ni 83 ellos riy 84 nosotros nuy 85 ustedes, vosotros jirye 86 ¿quién? chi 87 ¿qué? tara 88 este jiñi mutijo 89 ese, aquel dañu, jiryamuy 90 vivir vicha 91 morir ditya 92 congelar, helarse - 93 hinchar pochu 94 caer-(se) juy 95 respirar narye 96 soplar duye 97 dormir may 98 echar-(se) jatya 99 sentar-(se) masa 100 parar-(se) raniy 101 flotar, rebalsar pupaya 102 fluir si 103 venir juniy 104 caminar, andar rupi 105 volar ratye 106 nadar nuniy 107 voltear, girar daputa 108 jugar tisa 109 ver junuy 110 oler nari 111 oír tuvachu 112 saber datya 113 pensar jachipiya 114 temer sabuy 115 contar saranu 116 decir jutay 117 cantar muyivay 118 reír todi 119 comer jimiy 120 beber, tomar jatu 121 chupar rupay 122 morder sado 123 escupir jtochiy 124 vomitar jiyaniy 125 rascar amani 126 cazar tanchu 127 quemar rupay 128 coser siniy 129 atar, amarrar puchu 130 jalar ramichu 131 tirar, lanzar jupatya 132 empujar jupa 133 apretar naya 134 cavar, escarbar jumiy 135 lavar suta 136 limpiar, enjugar puryi 137 sobar, frotar sityaniya 138 dar say 139 agarrar, sostener ryi 140 cortar jaruy 141 partir ruve 142 pelear, luchar juvatyi 143 golpear juvay 144 penetrar (perforando) ramujetya 145 matar juvay 146 liso judutyasi 147 caliente vanuqui 148 frío canuvu 149 filudo jimyura 150 desafilado motadi 151 podrido purya 152 recto, derecho vase 153 sucio mi 154 pesado jinra 155 mojado japadi 156 seco vasa- 157 negro vadacu 158 blanco pupa- 159 rojo runay 160 amarillo vasunudi 161 verde vasununay 162 nuevo vadi- 163 viejo tarijevyu 164 bueno samuy 165 malo nicyaray 166 aquí, acá jiyu 167 ahí, allí, allá jasiy, muy 168 cerca nuji 169 lejos ripa 170 derecha jntityuday 171 izquierda miday 172 grande jamura 173 ancho jamu- 174 grueso jamu- 175 pequeño pasi- 176 delgado paniyo- 177 angosto, estrecho pasi- 178 largo jamuca- 179 corto, bajo japu- 180 uno taraqui 181 dos adajuy 182 tres mumuri 183 cuatro nañujuyu 184 cinco tadajyo 185 muchos raju 186 pocos pasi- 187 todos tita 188 algunos tavay 189 otro ti 190 donde jimu 191 cuándo nutyerivye 192 cómo nutiy 193 en, adentro jimu 194 correcto vase- 195 no ne 196 y jarye 197 porque daryaju 198 si tiy 199 en jimu 200 con jisa

Cabe señalar que todo el procedimiento se llevó a cabo de forma directa y con el consentimiento expreso de los 9 colaboradores yagua que se ofrecieron para participar en las entrevistas, todos ellos provenientes de diversas comunidades de la cuenca del río Amazonas en el departamento de Loreto. A continuación, se presenta un cuadro con los datos de cada uno de ellos y la codificación empleada para los datos del análisis (Cuadro 4).

Cuadro 4 Lista de colaboradores y su codificación Colaborador 1 Varón Atacuari CC-V-A Colaborador 2 Varón Caballococha AG-V-C Colaborador 3 Varón Río Napo MS-V-R Colaborador 4 Varón Putumayo FP-H-P Colaborador 5 Varón Putumayo HQ-V-P Colaborador 6 Mujer Urco Miraño MM-M-U Colaborador 7 Varón Urco Miraño A-V-U Colaborador 8 Varón Urco Miraño CC-V-U Colaborador 9 Varón Santa Rita WR-V-S

Para grabar, se utilizó una grabadora digital Tascam DR-40, un micrófono Shure WH-20 y un cuaderno de apuntes. De esa manera, se realizó la grabación a los colaboradores teniendo como guía el instrumento de recolección de datos (Anexo I). Una vez obtenidos los datos, se segmentaron los audios para luego seleccionar los sonidos consonánticos que sirvan de muestra para evaluar las particularidades que se buscan. Esta labor se realizó a través del programa informático Praat, versión 6.1.15, con el cual se pudo extraer los espectrogramas de cada sonido. Finalmente, se clasificaron y describieron las características acústicas de las consonantes en función de las correspondencias fonológicas descritas en los antecedentes.

3. Resultados

3.1. Consonantes oclusivas

La lengua yagua cuenta con tres sonidos oclusivos sordos: bilabial [ p ], alveolar [t] y velar [k]. El rasgo común de estas consonantes es que todas presentan una fase de silencio que corresponde al momento del cierre del punto de articulación, seguida de la barra de explosión y el Voice Onset Time (VOT). Asimismo, al ser sonidos sordos, carecen de la característica barra de sonoridad de las oclusivas sonoras. Véase, a continuación, los espectrogramas de las Figura 2, Figura 3 y Figura 4, en las que se puede observar la constitución acústica de cada una de estas consonantes.

Figura 2 Espectrograma de la palabra [ˈpʊ.pʊ] ‘ceniza’

Figura 3 Espectrograma de la palabra [sa.nu.mo.ˈto] ‘pie’

Figura 4 Espectrograma de la palabra [mu.ˈko] ‘tierra’

Como se puede ver en cada una de las imágenes, las tres oclusivas sordas guardan un aspecto muy similar. Por ello, es necesario diferenciarlas a través de sus valores de duración de VOT. En el Cuadro 5, se muestra la duración en promedio de la fase cerrazón, que corresponde acústicamente al silencio y se indica, entre paréntesis y en superíndice, la cifra de la desviación estándar del conjunto de muestras.

Cuadro 5 Duración de la fase de cierre de las oclusivas sordas Consonante Muestras Duración (seg.) (desv. est.) [ p ] 20 0.121 (0.018) [t] 30 0.112 (0.026) [k] 25 0.093 (0.018)

A continuación, se muestra la duración del VOT de cada sonido. Cabe indicar que todas las muestras fueron tomadas en contextos semejantes: flanqueados por sonidos vocálicos (Cuadro 6).

Cuadro 6 Duración del VOT de las oclusivas sordas Consonante Muestras Duración (seg.) (desv. est.) [ p ] 20 0.011 (0.003) [t] 30 0.023 (0.003) [k] 25 0.033 (0.004)

Como puede apreciarse en los espectrogramas, la consonante con el mayor tiempo de duración de VOT es [k] seguida por [t] y [ p ]. Cabe indicar que esta progresión es compartida por diversas lenguas del mundo (Jiménez, 2018, p. 127). La suma de los dos valores mencionados anteriormente constituiría el valor total de cada consonante, el que se resume en el Cuadro 7.

Cuadro 7 Promedio de intensidad y duración total de las consonantes oclusivas sordas del yagua Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Duración de la fase de cierre (seg.) (desv. est.) Duración del VOT (seg.) (desv. est.) Duración total (seg.) (desv. est.) [ p ] 20 71.749 (1.546) 0.121 (0.018) 0.011 (0.003) 0.132 (0.019) [t] 30 67.710 (1.335) 0.112 (0.026) 0.023 (0.003) 0.135 (0.025) [k] 25 63.391 (1.246) 0.093 (0.018) 0.033 (0.004) 0.126 (0.020)

3.2. Consonantes nasales

La lengua yagua cuenta con tres sonidos nasales: bilabial [m], alveolar [n] y palatal [ɲ]. Estas consonantes presentan una alta concentración de energía en las frecuencias inferiores a los 1000 Hz, a la vez que un debilitamiento de las frecuencias altas, lo que se traduce en la intermitencia que se puede visualizar como manchas blancas en el espectrograma (murmullo nasal). Estas manchas son conocidas como antiformantes y pueden observarse a partir de los 1000 Hz en frecuencias más altas. Las tres consonantes presentan un FN entre 250 y 350 Hz, característico de estas consonantes. La bilabial [m] y la alveolar [n] presentan un antiformante inferior (AF1) inferior a los 2000 Hz, mientras que la palatal [ɲ] supera a este valor. Al respecto, véanse las Figura 5, Figura 6 y Figura 7, en las que los valores de los formantes nasales se han tomado en el punto medio del segmento.

Figura 5 Espectrograma de la palabra [e.ˈhe.na] ‘diente’

Figura 6 Espectrograma de la palabra [mu.ˈmʊ.rɨ] ‘tres’

Figura 7 Espectrograma de la palabra [so.næ.ˈɾi.ɲe] ‘oler’

Los valores de la FN y el AF1 se pueden resumir, en promedio, en el Cuadro 8, en el que se indica también el punto de tiempo promedio del segmento en el que se han tomado estos valores.

Cuadro 8 Promedios de FN y AF1 en las consonantes nasales Consonante Muestras Punto temporal promedio en el que se tomó la muestra de FN y AF1 (seg.) (desv. est.) Promedio de FN (Hz) (desv. est.) Promedio de AF1 (Hz) (desv. est.) [m] 20 0.033 (0.013) 270 (25) 1100 (37) [n] 20 0.049 (0.016) 288 (32) 1200 (35) [ɲ] 15 0.045 (0.015) 301 (38) 2200 (39)

En cuanto a la duración y la intensidad, véase el Cuadro 9 que resume estos valores, incluida la desviación estándar en superíndice y entre paréntesis.

Cuadro 9 Promedio de intensidad y duración total de las consonantes nasales del yagua Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Duración (seg.) (desv. est.) [m] 20 65.136 (0.989) 0.066 (0.013) [n] 20 66.333 (1.254) 0.098 (0.016) [ɲ] 15 71.155 (1.076) 0.090 (0.015)

3.3. Consonantes prenasalizadas

La lengua yagua presenta dos consonantes prenasalizadas: bilabial [mb] y alveolar [nd]. La principal característica de estos sonidos es, como indica Powlison (2008, p. 32), que aparecen cuando están seguidos de vocales orales en lugar de vocales nasales. En las Figura 8 y Figura 9 se puede observar el espectrograma de estos sonidos, en el que se ve una fase nasal previa a una fase oral característica de las oclusivas. Por su naturaleza articulatoria, esta última siempre es más breve que aquella.

Figura 8 Espectrograma de la palabra [nɪ.ˈmbi] ‘perro’

Figura 9 Espectrograma de la palabra [sa.ˈndʊ] ‘hueso’

En el Cuadro 10 se pueden apreciar los valores de duración obtenidos en la medición de las muestras.

Cuadro 10 Duración de la fase de cierre de las prenasalizadas Consonante Muestras Duración (seg.) (desv. est.) [mb] 20 0.007 (0.001) [nd] 30 0.005 (0.001)

En cuanto a la intensidad y duración de estos sonidos, se obtuvieron los valores expuestos en el Cuadro 11.

Cuadro 11 Promedio de intensidad y duración total de las consonantes prenasalizadas Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Duración (seg.) (desv. est.) [mb] 20 69.100 (0.930) 0.070 (0.014) [nd] 30 66.077 (0.927) 0.099 (0.013)

3.4. Consonantes fricativas

El yagua cuenta con dos consonantes fricativas sordas sibilantes: la alveolar [s] y la alveopalatal [ʃ]. Estos sonidos se caracterizan por presentar ruido aleatorio y alta concentración de energía en las frecuencias superiores a los 2000 Hz. Al respecto, véanse la Figura 10 y Figura 11.

Figura 10 Espectrograma de la palabra [ˈwa. se] ‘correcto’

Figura 11 Espectrograma de la palabra [ˈwi.ʃe] ‘pájaro’

Como puede observarse, el indicador distintivo de estos sonidos es la aperiodicidad de sus ondas sonoras, que aparecen en el espectrograma como energía dispersa por encima de los 2000 Hz, con una concentración en el intervalo aproximado de 5000 a 9000 Hz para [s] y a partir de los 2000 Hz para [ʃ].

En cuanto a la duración y la intensidad de los sonidos fricativos sordos, los valores del Cuadro 12 fueron obtenidos de palabras en la que los sonidos en cuestión se hallaban al interior de la palabra.

Cuadro 12 Promedio de intensidad y duración de las fricativas sibilantes Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Duración (seg.) (desv. est.) [s] 25 67.893 (0.853) 0.115 (0.035) [ʃ] 20 69.854 (0.933) 0.103 (0.042)

3.5. Consonantes africadas

Se ha registrado palabras en yagua en las que aparece la consonante africada alveopalatal [tʃ]. Según Payne (1985, p. 29), este sonido puede ser un alófono de la fricativa alveolar /s/. No obstante, la presencia de variaciones en la realización de una misma palabra por parte de distintos hablantes yagua parece indicar que podría tratarse, más bien, de una variación de la fricativa alveopalatal /ʃ/. Al respecto, véanse en Figura 12 y Figura 13 las variantes de la palabra ‘pájaro’ en yagua.

Figura 12 Espectrograma de la palabra ['wi.ʃe] ‘pájaro’ producida por el colaborador MS-V-R (río Napo)

Figura 13 Espectrograma de la palabra [ˈwi.tʃe] ‘pájaro’ producida por el colaborador CC-V-A (Atacuari)

Como puede observarse, en la figura 12 no hay una fase de oclusión. En cambio, en la palabra de la figura 13 se puede ver que la consonante se conforma por una fase de oclusión y una de fricación. Acústicamente, estas fases presentan características similares a las de los sonidos oclusivos y fricativos, aunque se debe indicar que la fase de oclusión suele ser más corta que en la de las oclusivas y la fricación dura menos tiempo que en un sonido fricativo simple equivalente. Sin embargo, tal como indica Payne (1985, p. 29), la africada alveopalatal también tiene un estatus fonémico cuyo único correlato fonético es también el sonido africado alveopalatal sordo, aunque no presenta ejemplos del caso. En tal sentido, no se ha podido encontrar casos en que, exclusivamente, un sonido africado no presente su variante fricativa, aunque la muestra sí nos permite afirmar que, en concordancia con Payne (1985), la africada alveopalatal podría ser un fonema y, por lo tanto, su forma fonética no estaría motivada por una regla fonológica, sino que se trataría de una variación dialectal2. Al respecto, obsérvese el caso de la palabra ‘humo’ en la Figura 14, Figura 15 y Figura 16.

Figura 14 Espectrograma de la palabra [nu.ˈwɨ.tʃʊ] ‘humo’ producida por el colaborador AG-V-C (Caballococha)

Figura 15 Espectrograma de la palabra [nʊ.ˈwa.tʃɪ] ‘humo’ producida por el colaborador HQ-V-P (Putumayo)

Figura 16 Espectrograma de la palabra [nu.ˈwa.ʃɪ] ‘humo’ producida por el colaborador MS-V-R (río Napo)

En cuanto a la duración, obsérvese los valores de cada fase y la duración total de los sonidos africados en el Cuadro 13.

Cuadro 13 Promedio de intensidad y duración del sonido africado [tʃ] Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Fase oclusiva (seg.) (desv. est.) Fase fricativa (seg.) (desv. est.) Duración total (seg.) (desv. est.) [tʃ] 20 59.983 (1.568) 0.051 (0.029) 0.100 (0.031) 0.151 (0.034)

3.6. Consonantes vibrantes

Se han registrado tres consonantes vibrantes en el yagua: múltiple [r], simple [ɾ] y retrofleja [ɽ]. La vibrante simple, tal como puede observarse en la Figura 17, presenta una fase de oclusión y una fase vocálica, semejante a la del español. Además, muestra el mismo patrón de transición de formantes F2 y F3 hacia la vocal consiguiente.

Figura 17 Espectrograma de la palabra [wɨ.ˈtɨ.ɾo] ‘esposa’ en la que se puede apreciar el mismo patrón transicional de los formantes de la [ɾ] española

En el Cuadro 14 observamos los valores de los formantes de esta consonante.

Cuadro 14 Valor promedio de los formantes transicionales F2 y F3 de la vibrante simple Consonante Muestras Punto temporal promedio en el que se tomó la muestra de F2 y F3 (seg.) (desv. est.) F2 (Hz) (desv. est.) F3 (Hz) (desv. est.) Diferencia (Hz) [ɾ] 30 0.038 (0.010) 1600 (35) 2600 (44) 1000

Por lo que respecta a las vibrantes múltiple y retrofleja parece que ambos sonidos varían según el dialecto. En tal sentido, no se ha evidenciado alternancias entre los dos fonos en ninguno de los hablantes entrevistados. Una pista para suponer ello es el hecho de que Payne (1985) haya registrado un solo fonema vibrante /r/ y su sonido [r] correspondiente. Cabe señalar que la vibrante múltiple solo se ha hallado a inicio de palabra, contexto que supondría un condicionamiento fonológico de fortición para su realización fonética, fenómeno observable en diversas lenguas, como el español (Lahoz-Bengoechea, 2015, p. 135). Obsérvense las Figura 18 y Figura 19 que muestran dos casos diferentes de la misma palabra.

Figura 18 Espectrograma de la palabra [ˈru.ne] ‘piojo’ (con vibrante múltiple)

Figura 19 Espectrograma de la palabra [ɽʊ.ˈne] ‘piojo’ en la que se puede apreciar que la vibrante presenta un patrón semejante al de los F2 y F3 de [ɾ]

En el caso de la vibrante múltiple, como se ve en la Figura 17, se pueden observar las fases de oclusión seguidas de las fases vocálicas características de estos sonidos. En cuanto a la vibrante retrofleja, se aprecia que su aspecto es acústicamente parecido al vibrante simple, pues presenta una sola fase oclusiva y un movimiento proporcional de los valores de su segundo y tercer formante al momento de transición hacia una vocal (Baskt, 2012, p. 34), como se señala en el Cuadro 15.

Cuadro 15 Valor promedio de los formantes transicionales F2 y F3 de la vibrante retrofleja hacia una vocal posterior [ʊ] Consonante Muestras Punto temporal promedio en el que se tomó la muestra de F2 y F3 (seg.) (desv. est.) F2 (Hz) (desv. est.) F3 (Hz) (desv. est.) Diferencia (Hz) [ɽ] 15 0.036 (0.009) 1600 (36) 2800 (47) 1200

En el Cuadro 16, se presentan los valores de tiempo de las tres consonantes vibrantes.

Cuadro 16 Promedio de intensidad y duración de las vibrantes Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Duración (seg.) (desv. est.) [ɾ] 30 73.856 (0.931) 0.077 (0.010) [r] 10 72.573 (0.790) 0.063 (0.022) [ɽ] 15 72.776 (0.811) 0.071 (0.009)

3.7. Consonantes aproximantes

Se han registrado cuatro sonidos aproximantes en yagua: palatal [j], labiovelar [w], bilabial [β̞] y aspirado [h]. Para la aproximante palatal [j], se observa un F1 por debajo de los 500 Hz y un F2 alrededor de los 2000 Hz, semejante al de la vocal [i]. Por su parte, la aproximante labiovelar [w] presenta un F1 también inferior a los 500 Hz, pero un F2 alrededor de los 1000 Hz similar al de la vocal [u] (Cuadro 17).

Cuadro 17 Valor promedio de los formantes F1 y F2 de las aproximantes [j] y [w] Consonante Muestras F1 (Hz) F2 (Hz) [j] 20 370 (32) 2250 (201) [w] 20 360 (25) 950 (78)

En ambos casos, la intensidad de energía es menor a la de una vocal, tal como se puede apreciar en las manchas blancas que se encuentran entre sus formantes en las Figura 20 y Figura 21.

Figura 20 Espectrograma de la palabra [ja.ɾu.ˈwe] ‘partir’ (‘romper en dos’)

Figura 21 Espectrograma de la palabra [a.wi.ˈne] ‘animal’

En el siguiente Cuadro 18, se observan los promedios de intensidad y duración de estos sonidos.

Cuadro 18 Duración de las aproximantes [j] y [w] Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Duración (seg.) (desv. est.) [j] 20 75.692 (0.884) 0.115 (0.020) [w] 20 70.148 (0.969) 0.101 (0.014)

En el caso de [β̞], se observa la periodicidad de este sonido en posición intervocálica, lo que se puede reconocer como la continuidad de las estrías de los formantes de las vocales que lo rodean, aunque con menor intensidad, pues se observan manchas blancas entre las estrías. Esto demuestra que no hay turbulencia como en los sonidos fricativos (Cuadro 19, Figura 22).

Figura 22 Espectrograma de la palabra [a.ˈβ̞e.tɨ.ɾo] ‘esposa’

Cuadro 19 Promedio de intensidad y duración de la aproximante [β̞] Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Duración (seg.) (desv. est.) [β̞] 10 71.008 (0.721) 0.079 (0.009)

En cuanto a [h], aunque suele categorizársela como fricativa, cabe recordar que es mejor considerarla como un sonido aproximante glotal que no presenta articulación ni en la cavidad oral ni en la nasal (Crystal, 2008, p. 32; Ladefoged y Maddieson, 1996, p. 326). Obsérvese el espectrograma de una muestra de este sonido en la siguiente Figura 23.

Figura 23 Espectrograma de la palabra [ˈhi.na] ‘pesado’

En el Cuadro 20, se puede observar el promedio de intensidad y duración de este sonido sobre la base de las muestras.

Cuadro 20 Duración de la aproximante [h] Consonante Muestras Intensidad (dB) (desv. est.) Duración (seg.) (desv. est.) [h] 25 67.964 (0.818) 0.077 (0.017)

3.8. Articulaciones secundarias

Se ha podido identificar la aproximante velar [w] como una articulación secundaria adyacente a las consonantes bilabiales. En efecto, tal como indica Payne (1985, p. 29), esta articulación se produciría en el alófono [pw] de /p/ y [mw] de /m/. En concordancia con ello, Powlison (2008, p. 31) señala que este sonido aparece cuando una consonante bilabial se encuentra ante la vocal [ɨ]. Cabe indicar que, en lenguas como el shipibo, también se presenta esta regla fonológica, la cual “puede ocurrir tanto en sílabas iniciales como no iniciales de una palabra, así como también en sílabas acentuadas y no-acentuadas” (Elías-Ulloa, 2011, p. 77).

Este fenómeno es conocido como labialización, aunque a veces se le denomina también labiovelarización; no obstante, autores como Ladefoged prefieren usar el términolabialización(Ladefoged y Maddieson, 1996, p. 356), tal como coincide también Elías-Ulloa (2011). En tal sentido, no se debe confundir con lo que Ladefoged denomina labialización simple, que se diferencia del anterior fenómeno en que solo compromete el redondeamiento de labios, es decir, sin el alzamiento del posdorso de la lengua (Ladefoged y Maddieson, 1996, p. 356).

De acuerdo con estas observaciones y con el análisis de las muestras, se puede comprobar que, en el caso del yagua, esta articulación secundaria se origina a partir del condicionamiento fonológico de la vocal [ɨ]. Obsérvese, a continuación, los espectrogramas de palabras en las que se evidencian los casos de [mw] y [pw] (Figura 24, Figura 25).

Figura 24 Espectrograma de la palabra [ˈmwɨ] ‘suciedad’

Figura 25 Espectrograma de la palabra [ja.ɾʊ.ˈpʷɨ] ‘caminar’

En cuanto a las propiedades acústicas de [w], estas son similares a las de [w], aunque se observa una ligera elevación de los F1 y F2 en el caso de la articulación secundaria. No obstante, la diferencia notable se halla en la duración de ambos sonidos, pues [w], al tratarse de una consonante independiente, presenta una duración mayor. En el Cuadro 21, se pueden apreciar estos valores.

Cuadro 21 Comparación de los valores de la aproximante [w], la articulación secundaria [w] y la vocal alta central no redondeada [ɨ] Consonante Muestras F1 (Hz) F2 (Hz) Intensidad (dB) (desv. est.) Duración (seg.) (desv. est.) [w] 18 380 (11) 970 (46) 79.338 (0.905) 0.039 (0.003) [w] 20 360 (25) 950 (78) 70.148 (0.836) 0.101 (0.014)

4. Discusión

En la mayoría de los casos, la descripción acústica realizada en esta investigación ha coincidido con las propuestas articulatorias de los autores. En los que no ha sido así, es decir, con las vibrantes y la africada [t͡s], se debe tomar en cuenta el factor de la variación y el cambio lingüístico, los cuales podrían ser la razón de las diferencias. En tal sentido, se ha podido observar la presencia de tres tipos de vibrantes: múltiple [r], simple [ɾ] y retrofleja [ɽ].

Cabe señalar que la vibrante múltiple solo se ha hallado a inicio de palabra, lo que supondría un condicionamiento fonológico de fortición para su realización fonética, que podría responder a procesos de castellanización que se pueden proponer como investigaciones posteriores. Asimismo, se ha podido comprobar que la aparición de la segunda articulación [w] solo ocurre cuando los sonidos [ p ] y [m] se encuentran ante una vocal central [ɨ]. Del mismo modo, se ha podido comprobar que los sonidos prenasalizados [mb] y [nd] aparecen ante vocales orales, tal como lo describe Powlison (2008).

En cuanto a la variación fonética, se puede afirmar que la influencia creciente del español podría explicar, por ejemplo, el hecho de que existan sonidos vibrantes múltiples y simples que no habían sido reportados por investigadores anteriores. Aparte de ello, debe tomarse en cuenta la influencia de la lengua hispana sobre la lengua yagua en la medida en que las nuevas generaciones ya no son monolingües, lo cual la ha puesto en condición de amenazada.

5. Conclusión

Se han descrito las propiedades acústicas de 20 sonidos consonánticos en yagua: [ p ], [pw], [t], [k], [m], [mw], [mb], [n], [ɲ], [nd], [t͡ʃ], [s], [ʃ], [r], [ɾ], [ɽ], [w], [β], [j] y [h]. Estos quedarían clasificados articulatoriamente como se muestra en el Cuadro 22.

Cuadro 22 Inventario de los sonidos consonánticos del yagua Labial Alveolar Palatal Velar Glotal Oclusiva [ p ] [pw] [t] [k] Nasal [m] [mw] [mb] [n] [ɲ] [nd] Africada [t͡ʃ] Fricativa [s] [ʃ] Vibrante [r] [ɾ] [ɽ] Aproximante [w] [β] [j] [h]

Citas

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