Introduction: The Abnormality
Agata Bąk
Universidad Nacional de
Educación a Distancia, España
https://orcid.org/0000-0003-1647-5564
Katherine Mansilla Torres
Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú
https://orcid.org/0000-0001-9702-0208
Javier Suárez Trejo
Universidad Nacional Mayor
de San Marcos, Perú
https://orcid.org/0000-0002-3092-447X
El dossier se articula en torno a tres enfoques: primero, uno fenomenológico, que aborda la anormalidad como ruptura de la familiaridad/habitud corporal y su relación significativa con el mundo, destacando en ella el rol del cuerpo y de la intersubjetividad en la significación de la normatividad; segundo, un enfoque normativista-vitalista, inspirado por Canguilhem, que concibe la vida como una instancia que tiene la capacidad de generar sus propias normas y reinterpretar la enfermedad como expresión de nuevas normativas; y, finalmente, un enfoque constructivista, que analiza la anormalidad como efecto de procesos históricos y sociales de la normalización, que producen tipos “adecuados” de sujetos y establecen formas de exclusión social.
El dossier se estructura en torno a tres ejes: filosófico,
etnográfico y literario. A través de catorce contribuciones, lxs autores exploran los fundamentos conceptuales de la
anormalidad, las experiencias situadas de la enfermedad, las representaciones
simbólicas de lo saludable y lo enfermo o los desórdenes. En conjunto, el
dossier propone una comprensión compleja de lo anómalo para profundizar en un
campo crítico desde el cual puedan repensarse las relaciones humanas, los
vínculos del poder y el bienestar.
Palabras clave: anormalidad;
normatividad; subjetividad; corporalidad.
This
introduction presents a special issue dedicated to the critical and
interdisciplinary analysis of the notion of abnormality. We begin by
distinguishing two fundamental dimensions of abnormality: a descriptive one,
linked to statistical regularities or what is habitual, and a prescriptive one,
related to what is valued, correct or appropriate. From this standpoint, we
examine how various phenomena ¾such as madness, illness, disability and sexual dissidence¾ challenge and destabilize the norms
that structure the dimensions of abnormality.
The dossier
is organized around three main approaches. First, a phenomenological
perspective that understands abnormality as a rupture in bodily familiarity or
habituality and in the subjects’s
meaningful relation to the world, highlighting the role of the body and
intersubjectivity in the constitution of the normativity. Second, a vitalist-normativist approach, inspired by Canguilhem, that conceives
as an instance capable of generating its own norms and reinterpreting illness
as the expression of new normative configurations. Finally, a constructivist
approach that analyzes abnormality as the effect of historical and social
processes of normalization, which produce “appropriate” types of subjects and
establish forms of social exclusion.
The dossier
is organized around three main themes: philosophical, ethnographic, and
literary. Across fourteen contributions, the authors explore the conceptual
foundations of abnormality, the situated experience of illness, and the
symbolic representations of health, disease, and disorder. Taken together, the
dossier advances a complex understanding of the anomalous, deepening a critical
field from which to rethink human relations, power dynamics, and well-being.
Keys words: abnormality; normativity; subjectivity; corporality.
⎯Pero yo no quiero andar entre locos —observó Alicia.
⎯Oh, eso no lo puedes evitar —repuso el Gato—: aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
⎯¿Cómo sabes que yo estoy loca? ⎯ preguntó Alicia.
⎯Tienes que estarlo ⎯afirmó el Gato⎯ o no habrías venido aquí.
Lewis Carroll,
Alicia en el país de las Maravillas
¡Oh, qué formas tan raras puede
adoptar la locura de la gente sana!
Stanislaw
Witkiewicz (Witkacy), Pożegnanie Jesieni
La vida humana no es un mero hecho; está tejida, a distintos
niveles, por deseos, valores y normas. La noción de “normalidad” remite al
menos a dos registros distintos. Por una parte, designa aquello que aparece
como regular o habitual (lo “como siempre”), visible en el curso de la
experiencia; por otra, aquello que es considerado adecuado, correcto o
saludable. La normalidad remite así tanto a una dimensión fáctica descriptiva
como a una dimensión prescriptiva. Tal vez esta dualidad se ve mejor expuesta
en los casos que, desde distintos ángulos, cuestionan el statu quo.
Nuestro dossier recoge precisamente estos ejemplos, ya que
permiten comprender nuestra relación, tanto actual como histórica, con
fenómenos que desafían la normalidad de nuestra existencia: salud y enfermedad,
cordura y locura, lo correcto y lo incorrecto, lo bello y lo monstruoso. Para
las y los autorxs que contribuyen a este volumen,
estos constituyen el punto de partida para reflexionar sobre la multiplicidad
de las normas: se habla del normativismo biológico, pero también de la
normalización; de la corrección de las orientaciones o expresiones de género
Desde una perspectiva fenomenológica, la anormalidad remite, en primer lugar, a un trasfondo de confianza y familiaridad en el cuerpo propio, lo cual supone dar continuidad y previsibilidad a nuestras acciones en el mundo. Corporalmente lo habitamos y corporalmente hacemos sentido de él. La subjetividad fenomenológica, si bien remitida necesariamente a un trasfondo intersubjetivo co-constituyente, se encuentra con la primera e individual instancia de normalidad que, para muchos autores, será fuente de una normatividad modulada en encuentros con otros. El quiebre ¾por la razón que sea¾ de esta familiaridad origina el estado de “anormalidad”.
En segundo lugar, desde una ontología vitalista, la
instancia de lo “anormal”, desplegada por Georges Canguilhem en Lo normal y
lo patológico (1943/1989), advierte que incluso en el ámbito de las
ciencias naturales es difícil explicar la anomalía en términos puramente
descriptivos, porque existe tanto cierta normatividad vital como una valoración
social de las mismas; los organismos no solo se limitan a seguir normas dadas,
sino que cuentan con la capacidad de crear nuevas. El momento patológico no es
por tanto una mera carencia, sino una valoración negativa. En el presente
dossier, el análisis de Santamaría discute los pormenores de esta postura: así,
por un lado, “[l]o patológico [...] es entendido por Canguilhem
como una diferencia de valor instituida por el viviente mismo en relación con
su medio; no como una ausencia de normas, sino como la valoración vital
negativa de normas que impiden el tránsito a otras normas, lo que obliga al
viviente a vivir en el acotado medio al que sus normas le fuerzan” (Santamaría
Santiago, 2026, p. 24). Canguilhem, como resalta el
trabajo en cuestión, recalca la instancia individual de
La tercera influencia necesaria en el contexto que nos ocupa, la idea de la normalización social, fue radicalizada por Michel Foucault, discípulo de Canguilhem, que ve en los “anormales” (como reza el título del curso que impartió en 1975), sujetos “peligrosos”, efecto de los procesos de normalización por parte del poder. El panorama de lo anormal se despliega desde la crisis del mundo de sentido de un sujeto que es fuente, en mayor o menor medida, de su propia norma, a sujetos que son creados y excluidos por la normatividad social. Dada la amplitud del panorama, lxs editores de este volumen hemos creído pertinente invitar a reflexionar sobre el concepto de lo “anormal” desde el ámbito de las humanidades y las ciencias sociales, pensando en las intrincadas relaciones entre las dimensiones de la normalidad. El presente volumen tiene por objetivo analizar y discutir críticamente, desde diferentes posiciones humanistas, la concepción de la anormalidad. Se presentan catorce artículos académicos en torno a tres ejes temáticos: nueve artículos en el eje filosófico, dos artículos etnográficos y tres en el eje literario.
En el eje filosófico, comenzamos por los textos que sientan
bases para nuestra comprensión de lo normal y lo anómalo ofreciendo
herramientas hermenéuticas para desgranar
El artículo de Antía Piñeiro Balvís, titulado
“Multiplicidades y agenciamientos: hacia una ontología de lo anómalo desde
Deleuze y Geoffroy Saint-Hilaire”, muestra cómo el pensamiento francés del
siglo XX, animado por las discusiones en los ámbitos filosófico y científico,
trabaja en un pensamiento ontológico de corte vitalista. Para ello, ahonda en
el análisis que Deleuze hace del planteamiento del zoólogo Saint-Hilaire (y su
discusión con Cuvier) sobre la variación en el reino animal. Su postura monista
trascendental y transformista mantenía que la diversidad de los animales ¾incluidas
formas híbridas y monstruosas¾ son expresiones de procesos de génesis en
diferenciación a partir de un único Animal Abstracto y no desviaciones de tipos
estables. Esta consideración plantea una visión unitaria de la naturaleza con
consecuencias notables para la comprensión de las anomalías o lo anormal: “La
monstruosidad, por tanto,” ¾argumenta
Piñeiro¾ “deja de ser una desviación
inexplicable y pasa a entenderse como ´una organización plenamente tributaria
de las leyes de la naturaleza (Sauvagnargues, 2006,
p. 56). Porque la naturaleza es siempre una desviación constitutiva o una
declinación esencial: la naturaleza es ‘un monstruo fuera de bestiario’
(Salzano, 2009, p. 19)” (Piñeiro, 2026, p. 57). De esta forma, el debate
zoológico nos acerca a un problema filosófico, recogido en el planteamiento deleuziano de la diferencia y, específicamente, en la idea
del organismo y cuerpo, lo que tiene consecuencias para nuestra comprensión de
lo anómalo: más que algo a-normal, lo que contraviene las normas establecidas
(y como tal valorado negativamente), toda variación es expresión vital y, como
tal, igualmente dotada de una positividad normativa. Este planteamiento es
finalmente aplicado por la autora a la comprensión de la salud y
La cuestión de
En la misma línea, Bryan Zúñiga Iturra y Benjamín Vera
Becerra proponen, en “Fenomenología de la experiencia anómala: una aproximación
a la psicopatología de la afectividad desde las filosofías de Heidegger y
Merleau-Ponty”, una psicopatología de la afectividad a partir de dos figuras
clave de la fenomenología. Mientras que
El artículo “El problema de la psicologización y la clínica
fenomenológica: un análisis crítico de los modelos de Stanghellini”
de Isidora Bustos Fernández de la Reguera abre la discusión fenomenológica a la
problemática contemporánea de la terapéutica en la salud mental. La autora
denuncia la cuestión de psicologización, fruto de un cierto reduccionismo
operado por las ciencias psi. En alusión al trabajo de Rose (2019),
sugiere la autora que la psicología y psiquiatría establecen normativamente la
naturaleza humana en el ámbito psicoterapeutico, para
luego desarrollar y aplicar sus propios regímenes de acción: “ya
sea instruyendo, administrando, curando, castigando, educando o reformando,
primero se puede “comprender” a través de una hermenéutica del alma conducida
en términos psicológicos, luego se puede “diagnosticar” de acuerdo con un
sistema clasificatorio coherentemente justificable y, finalmente, se puede
“prescribir” una respuesta a través de un saber calculable acerca de la
subjetividad [...]” (Bustos, 2026, p. 112). En oposición a este
planteamiento, la autora reconstruye el modelo dinámico-fenomenológico de Stanghellini, lo cual le permite encontrar una alternativa
para el problema que denuncia, pero que a
Stephanie B. Cordero actualiza la propuesta fenomenológica
en el ámbito de la psicopatología trayendo a colación otra tradición
contemporánea de gran repercusión del ámbito terapéutico. En “Normalidad y
normatividad en el sentido de propiedad del Self”
Cerramos el primer eje con tres
artículos de filosofía social que ofrecen una mirada crítica a los
procesos actuales de normalización que atraviesa
Katherine Mansilla Torres examina críticamente el lugar que ocupan los diagnósticos de trastornos mentales en la infancia, atendiendo particularmente sus efectos en la configuración de la identidad de las y los niños con TDAH. En el trabajo titulado “Infancias del margen: el sentido del diagnóstico en la formación identitaria”, examina la recepción del diagnóstico del TDAH por parte de las familias o las instituciones acompañantes de los niños, esto es, cómo su significación se inscribe en una perspectiva social adultocéntrica orientada a regular el comportamiento infantil en términos psicológicos, físicos y morales, lo cual puede derivar en cuatro formas de injusticias. La autora discute la noción de diagnóstico fiable y los debates suscitados entre los siglos XIX y XX, los modos de normatividad social presentes en la era moderna, cuya concepción del niño implicaba un despojo de su agencia. Finalmente, apoyándose en Merleau-Ponty y Canguilhem, propone una relectura de la experiencia perceptiva infantil que pueda reorientar la recepción del diagnóstico. Además, hace el reconocimiento de la divergencia y la multimodalidad perceptiva, desde la valoración de la experiencia intersubjetiva; al respecto, la autora plantea una comprensión de la anormalidad en la experiencia infantil como “expresiones de otras posibles formas de vida, pues las nuevas normas del cuerpo pueden ser equivalentes en el medio ambiente o en otros ambientes. De lo que se trata es mirar los movimientos del cuerpo en el proceso mismo de equilibrio” (Mansilla Torres, 2026, p. 162).
El artículo “Carne abierta: enfermedad, metamorfosis y política”, escrito por Alicia Chamorro Muñoz, propone un análisis cartográfico de documentos teóricos y testimoniales para dilucidar las tensiones entre anormalidad y normalidad en la experiencia de la enfermedad, y su correlato identitario y político. El trabajo sostiene que las corporalidades diversas, en su carácter expuesto y vulnerable, confrontan las formas normalizadas de identidad y ponen en cuestión su pretendida estabilidad (Chamarro Muñoz, 2026). Chamorro recurre a la noción de plasticidad de Catherine Malabou, examinando la irrupción de lo anómalo en procesos traumáticos que desbordan explicaciones causalistas, y luego la pone en diálogo con el trabajo autobiográfico de Nastassia Martin para ofrecernos una reflexión sobre el trauma y la metamorfosis de la identidad a partir de vulnerabilidad. Finalmente, el texto explora la dimensión política de los cuerpos enfermos mostrando cómo, a través de lo imaginario, se configuran nuevas formas de subjetividad.
La sección filosófica cierra con “Eugenesia de lo anómalo: de la idealización a la trascendencia subjetiva”, escrito por Leandro Catoggio. Esta es una lectura crítica sobre el concepto de eugenesia a partir de su fundamento filosófico en el acto de “tener cuerpo”, entendido como principio mecanicista y productivista que concibe el cuerpo en términos de disponibilidad y rendimiento. Catoggio nos presenta un recorrido por distintos tipos de subjetividad y su correspondencia a modelos eugenésicos, para deconstruir sus supuestos de idealización normativa de los cuerpos y su reducción a objetos de optimización (Catoggio, 2026). El autor cierra el artículo ofreciéndonos una hermenéutica de la eugenesia vinculada al sujeto afectivo de la fenomenología, corporalmente sustraído de toda jerarquización y producción, sin mediaciones idealizantes.
El eje etnográfico reúne dos trabajos que ponen de relieve la importancia de atender a las experiencias situadas de la anormalidad desde la primera persona y, con ello, los modos en que los sujetos elaboran estrategias para habitarla. Paola Patiño Rabines en “Cuerpos fuera de la norma, vidas en resistencia: prácticas de deseo y supervivencia entre mujeres trans trabajadoras sexuales en Lima”, examina, a partir de un estudio etnográfico y decolonial, cómo los regímenes de verdad médicos, jurídicos y sociales han configurado las identidades trans como una desviación de la norma (Patiño Rabines, 2026). A través de entrevistas a mujeres trans trabajadoras sexuales de Lima, la autora analiza cómo ellas han desarrollado estrategias de supervivencia para resistir a los dispositivos de verdad que les han sido impuestos. Entre estas estrategias resaltan la organización para el cuidado colectivo y la resignificación de su corporalidad y sus deseos no patologizantes.
Lourdes del Carmen Gonzalez Pedroza
nos presenta un artículo titulado “Flotando con la Espondilitis Anquilosante:
El abordaje del fenómeno de la anormalidad desde el análisis literario ofrece dos posibilidades con productivas consecuencias. Por un lado, exige una mirada interdisciplinaria que sea capaz de conectar la forma y el contenido del texto con una experiencia que sobrepasa siempre lo literario; por el otro, permite una problematización y apertura del canon literario a través de textos que apelan a realidades urgentes en el presente. Detenerse en la anormalidad permite no solo su tematización (hablar sobre lo que significa “ser-anormal”), sino también problematizar creativamente (¿anormalizar?) la propia escritura académica. En este sentido, el eje literario reúne tres investigaciones que, desde diversas metodologías de la crítica literaria, actualizan lo dicho anteriormente.
En primer lugar, en “Anormalidad, ciencia y poéticas
eugenésicas en La comemadre (2010) de Roque
Larraquy
Por su parte, en “Cuerpos anormales e identidades fracturadas: la enfermedad en el relato ‘¿Alguna novedad?’ de Pilar Dughi”, Oscar Gallegos Santiago propone desplazar la comprensión solamente médica o descriptiva de la anormalidad hacia un campo de tensiones donde se encuentran experiencia y poder. En el relato de Dughi, la enfermedad deja de ser un dato clínico para convertirse en una crisis del “cuerpo vivido” que desestabiliza la identidad y expone la fragilidad de los vínculos sociales. Nuevamente, aproximarse a este tipo de experiencia exige un enfoque interdisciplinario que, en esta ocasión, articula fenomenología y narratología: el discurso literario se configura como un espacio privilegiado para aprehender aquello que el saber médico tiende a silenciar: la espera, la incertidumbre, la pérdida de agencia. Para Gallegos, lo “anormal” no es solo una desviación biológica, sino una experiencia encarnada que revela los límites ético-epistemológicos de los sistemas de salud contemporáneos; como afirma el autor, esta investigación busca “abrir la pregunta por el papel que desempeña la ficción para una comprensión más ética, compleja y situada de la enfermedad” (Gallegos Santiago, 2026, p. 288).
Finalmente, Javier Suárez Trejo, en “Entre degeneración y degeneracidad: por una estética de-generada
(a propósito de una canción de Pedro Suárez Vértiz y un poema de Luis
Cernuda)”, toma como punto de partida la teoría de la degeneración de Bénédict
Augustine Morel (1809-1873), en relación con el análisis que de esta hace
Michel Foucault, con el fin introducir la noción de degeneracidad
(degeneracy) en cuanto estrategia hermenéutica
que permite comprender la robustez, la complejidad y la evolucionabilidad
de sistemas adaptativos complejos (CAS, por sus siglas en inglés) tanto
biológicos como simbólicos (Suárez, 2026). El riesgo interdisciplinario que
toma esta investigación consiste en el uso de una noción de la biología
evolutiva (degeneracidad) como herramienta de
interpretación del deseo humano, cuestionando creativamente esquemas
hermenéuticos binarios que se sostienen, por ejemplo, en
Agradecemos a las personas que nos ayudaron en el arduo proceso de la edición, especialmente a nuestrxs evaluadores, por su interés, rigurosidad y paciencia, pues a veces han accedido a revisar los manuscritos a destiempo. La labor de la revisión ha de ser reconocida, pues es lo que sostiene en la actualidad el diálogo académico y los procesos de investigación especializada.
Las primeras ideas sobre este monográfico surgieron en el grupo de lectura “Sujetos pacientes, sujetos vulnerables” tras las sesiones dedicadas a Canguilhem. Este trabajo es a la vez la prolongación del diálogo y la invitación a otras personas investigadoras a entrar en el debate.
Bustos, I. (2026). El problema
de la psicologización y la clínica fenomenológica: un análisis crítico de los
modelos de Stanghellini. Letras (Lima), 97(145), 110-131. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.6
Canguilhem, G. (1989). Lo normal, lo patológico. Siglo XXI
Editores. (Obra original publicada en 1943).
Catoggio, L. (2026). Eugenesia
de lo anómalo: De la idealización a la trascendencia subjetiva. Letras (Lima), 97(145), 190-211.
https://doi.org/10.30920/letras.97.145.10
Chamorro Muñoz, A. (2026). Carne
abierta: enfermedad, metamorfosis y política. Letras (Lima), 97(145), 170-188. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.9
Cordero, S. B. (2026).
Normalidad y normatividad en el sentido de propiedad del Self. Letras (Lima), 97(145), 132-149. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.7
Foucault, M. (2000). Los anormales. Curso del Collège
de France (1974-1975). (H. Pons,
Trad.). Fondo de Cultura Económica.
Gallegos Santiago, O. (2026).
Cuerpos anormales e identidades fracturadas: la enfermedad en el relato “¿Alguna
novedad?” Letras (Lima), 97(145), 278-298.
https://doi.org/10.30920/letras.97.145.14
González, L. C. (2026). Florando
con la Espodilitis Anquilosante: una autoetnografía sobre el impacto del diagnóstico y la mejora
a través de la práctica de la natación. Letras
(Lima), 97(145), 232-252. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.12
Groys, B. (2015). Volverse público. Las transformaciones del
arte en el ágora contemporánea. Buenos Aires: Caja Negra Editora.
Mansilla Torres, K. (2026).
Infancias del margen: el sentido del diagnóstico en la formación identitaria. Letras (Lima), 97(145), 150-168.
https://doi.org/10.30920/letras.97.145.8
Olaechea Catter, J. (2026). La
definición de lo anómalo desde la experiencia del mundo en las fenomenologías
psiquiátricas de Ludwig Binswanger y Rudolf Allers. Letras (Lima), 97(145), 66-87. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.4
Patiño Rabines, P. (2026).
Cuerpos fuera de la norma, vidas en resistencia: prácticas de deseo y
supervivencia entre mujeres trans trabajadoras
sexuales en Lima. Letras (Lima), 97(145), 214-231. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.11
Piñeiro Balvís, A. (2026).
Multiplicidades y agenciamientos: hacia una ontología de lo anómalo desde
Deleuze y Geoffroy Saint-Hilaire. Letras
(Lima), 97(145), 46-65. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.3
Romero Suárez, D., & Lossio
Chávez, J. (2026). Anormalidad, ciencia y poéticas eugenésicas en La comemadre
(2010) de Roque Larraquy. Letras (Lima), 97(145), 252-276. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.13
Rose, N. (2019). La invención del sí mismo. Poder, ética y
subjetivación. Pólvora.
Santamaría Santiago, M. (2026). Canguilhem frente a Nietzsche: anormalidad y creación del
valor. Letras (Lima), 97(145), 20-44. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.2
Suárez Trejo, J. (2026). Entre
degeneración y degeneracidad: por una estética de-generada (a propósito de una canción de Pedro Suárez
Vértiz y un poema de Luis Cernuda). Letras
(Lima), 97(145). 300-325. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.15
Zúñiga Iturra, B., & Vera
Becerra, B.(2026). Fenomenología de la experiencia anómala: una aproximación a
la psicopatología de la afectividad desde las filosofías de Heidegger y
Merleau-Ponty. Letras (Lima), 97(145), 88-108. https://doi.org/10.30920/letras.97.145.5